Caenorhabditis elegans
Imagen: wormclassroom.org/Kahn

Científicos de la Universidad de Nottingham, que han tenido experimentos a bordo llevando miles de pequeños Caenorhabditis elegans (C. elegans) a la órbita terrestre baja a lo largo de los años, han descubierto que, además de disfrutar de un entorno de microgravedad, estos gusanos microscópicos parecen obtener un aumento en su duración de vida.

Pero, ¿por qué éste es tema de interés para los científicos? Estos pequeños organismos multicelulares poseen 20,000 genes que desempeñan funciones similares a las de los genes equivalentes en humanos. El interés reside principalmente en 2,000 de ellos que tienen un papel en la promoción de la función muscular.

Como es sabido, uno de los mayores problemas a los que se enfrentan los humanos al vivir en el espacio es la atrofia muscular, así que es de gran valor científico el entender cómo los C. elegans funcionan en este entorno, ya que los resultados de este tipo de estudios podrían contribuir a que las exploraciones tripuladas y la colonización en el espacio sean más viables.

Anteriormente Nathaniel Szewczyk, de la División de Fisiología Clínica de la Universidad de Nottingham, discutió sobre los hábitos de reproducción de los gusanos en microgravedad y afirmó que los C. elegans prosperaron en los experimentos. En un período de tres meses, su equipo de investigación pudo observar doce generaciones de esta especie.

Esta vez, en los resultados más recientes publicados por el Scientific Reports el 5 de julio, parece ser que además de adaptarse a las condiciones de microgravedad, los C. elegans obtuvieron un aumento en su esperanza de vida en comparación con sus contrapartes terrestres.

Szewczyk dijo que se identificaron siete genes que fueron regulados por disminución y cuya inactivación extendió el tiempo de vida bajo condiciones de laboratorio. Esto significa que cuando los gusanos fueron expuestos a la microgravedad, siete genes de los C. elegans usualmente asociados con el envejecimiento muscular, fueron reprimidos.

Sin embargo, los mecanismos biológicos que se esconden detrás del efecto anti-envejecimiento son un poco misteriosos. Comentó que estos genes parecen estar involucrados en la manera en cómo el gusano percibe el entorno, y las señales cambian en el metabolismo con la finalidad de adaptarse al medio.

Así que, más que una respuesta patológica, la tendencia del músculo a contraerse en el espacio es casi seguro que sea una respuesta de adaptación. Puede ser que el tejido muscular envejezca mejor en el espacio que en la Tierra, y también que el vuelo espacial haga más lento el proceso de envejecimiento.

Referencia
http://news.discovery.com/ (en inglés)

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